martes, agosto 02, 2016

Supongo que si hay algo peor que sufrir el odio de los mafiosos eso debe ser ganarse la admiración de los idiotas.

martes, julio 05, 2016

Ahí viene mi vida de hinojos,
se arrastra sin necesidad,
boquea, llora y pide consuelo,
parece una vieja sin hijos
que cumple una manda a San Judas Tadeo 
Ahí viene el sabueso del collar de hierbas olorosas,
y mis noches en vela sin ningún motivo.

Aquí la Niña, la Pinta y la Santa María,
este idioma barbado y antiguo
con el que a ti me dirijo.
Mira (aquí, dibujados en el pecho)
el chaleco rojo y el pantaloncito corto,
la infancia sepia, la fotografía deslavada
por los años y el sol de media tarde.

También puedes ver
el diente cariado de mis viejos amores,
ceniza brillante dejada en los labios,
esa cosa molesta que cuelga de la carne viva
y que duele cada tanto en las mañanas
hasta que no lo extirpe por completo.

Puedo además de todo eso ofrecerte
mi futuro anhelante en tus manos,
como una cajita lacada
para que guardes joyas y flores secas.
Puedo ofrecerte una manzana, una cerveza,
un plato de sopa caliente.

lunes, julio 04, 2016

Poesía luminosa

Poesía comprometida

Poesía del lenguaje

Poesía del silencio

(¿Y qué saben del silencio?)

Poesía del instante

Poesía social

Poesía de la anécdota

Poesia de la revolución

Poesía digital, binaria, experimental

Del tiempo

(Poeta del tiempo)

Del espacio

Del color

Del ser

(El lenguaje es la casa del Ser

De lo que no se puede hablar es mejor callar

Y otros lugares comunes).



Detente y explica

Explica todo eso a la muerte niña

Que duerme bajo tu almohada.

jueves, abril 14, 2016

Alguna vez hace unos años, aprovechando una dirección de correo electrónico que mantengo desde la adolescencia (el clásico azazel666@yahoo o algo así) intenté hacerme una cuenta falsa de Facebook con fines non sanctos. Después de llenar los primeros campos con nombre falso, fecha de nacimiento falsa y todo eso, Facebook me pedía tantas cosas que simplemente me asusté, o mejor dicho, me dio una hueva inmensa pensar en llenar todo eso y lo dejé a la mierda. ¿Se imaginan todo ese trabajo? Fotografías varias, comentarios, compartir estados, mandar invitaciones, aceptar invitaciones, tener intereses, gustos musicales, libros, tener odios, tener afectos…. Agh.
¿De dónde sacarán energía esos escritores que tienen seis o siete cuentas diferentes para promocionar sus propios libros? Para colmo, todo en Facebook es eterno, la necesidad de Zuckerberg de congelarnos a todos por los siglos es horrible. Así que aunque la cuenta falsa la cancelé prácticamente al día siguiente de crearla, todavía, tímidamente y de vez en cuando, alguna notificación llega suplicante a mi viejo correo electrónico.

martes, abril 12, 2016

Retomo este blog, a pesar de la vergüenza que me causa mi pasado. Tampoco pienso borrarlo. Tampoco puedo borrarlo.
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Intento terminar una pequeña novela en un tiempo record, no creo lograrlo. Me parece que tiene problemas de estructura. Más que una novela, con personajes y todo, parece una sola voz, un chorro de voz. Trata sobre Gilberto Ortega, el asesino serial que vivía a una cuadra de mi casa, cuando yo era niño. Le decían matagatos, porque atrapaba y torturaba hasta la muerte los gatos callejeros del barrio. Este tipo había sido militar a principio de los 90, lo mandaron a chiapas a sofocar a los zapatistas. Luego fue policía y le tocó ver algunas ejecuciones muy cruentas, cuando el cartel de Juárez. Lo abusaron de pequeño varias personas, etc, etc.

----Casi como si el mismo país lo hubiera fabricado para ser un asesino.

 Luego, con lo de los gatos, ningún vecino hizo nada y se hicieron todos de la vista gorda. Y pasó lo que tenía que pasar, comenzó a matar niños de la calle hasta que asesinó a uno de la cuadra.

domingo, marzo 20, 2016

burrito´s sad song

En un mercadillo de pulgas
Maloliente y bochinchero
Vendo comida callejera para sobrevivir
Desde hace unos pocos meses
En el mercado hay gran número de borrachos fastidiosos
Vagabundos fragantes de orina seca
Adictos al crack y la mariguana
Por no contar a los policías
Prepotentes y amargados
Que merodean ya entrada la noche
Balanceando sus fusiles automáticos
A veces me canso y desespero
A veces gano poco (aunque no siempre)
Y pienso que todo esto es muy indigno
Y sufro y me enojo y me revuelco
Y sin embargo (¡maravilla!) sobre el muro
Junto al que coloco mi carpa y mis mesitas
Justo en medio del alambre de púas que lo corona
Una tórtola ha hecho un nido
En donde cantan dos polluelos
Así que cierro los ojos
Respiro
Abro los puños ahora relajados y pregunto
¿De qué va a querer su burrito?
Entonces río de la pregunta
Y me pregunto cómo introducirla en un poema
Río aún más de buena gana
Enseño los dientes
Canturreo alguna canción no tan oscura
Y pienso:
De los escombros construiré mi nido

sábado, enero 02, 2016

Confesión




Eustaquio, doctor de la Iglesia

"Si el Verbo fue creado,
¿cómo es que Dios que lo ha creado no podía crear el mundo?
Si el mundo no ha sido creado por el Verbo,
¿por qué no podía haber sido creado por Dios?”

Un concilio tras otro, una carta tras otra, la batalla en la mente, presta siempre la pluma. Discutir una sentencia, la coma, el punto, la declinación correcta de cada término y frase. La diferencia pequeña y mortal entre hijo primogénito e hijo unigénito. ¿Cuántas raíces no fueron cortadas antes de florecer sus arbustos de discordia? Entonces todo aquello era importante, el alma de los hombres estaba en juego. ¿Cuántos no habían perecido en la condenación, inducidos al error por aquellos diminutos deslices? ¿Qué vale más, el alma inmortal o el texto claro y conciso explicado a la luz natural de la conciencia? Igualamos los términos. Nos jugamos la exactitud en concilios, sometimos a votación las verdades eternas. Y al final el campesino, el plebeyo, la grey asustada, ¿qué debía de creer? ¿Cuánto de poder y malicia no hubo en las decisiones tomadas?

            Las aves siguen cantando, el sol que alumbró a los profetas alumbra los obispos, los manzanos aún dan manzanas sin importar qué alas oscuras atemorizan la tierra. No era mejor lo que creían nuestros padres, y los padres de sus padres. Ríos de tinta y pergamino. Pero también sangre derramada en busca de la perfección y del orden. La razón absoluta nos llevó a la contradicción y entonces la llamamos Misterio. He escuchado que ahora le dicen “la religión de los filósofos”.



Confesión

1.      Sí recuerdo los pecados de la infancia:
robar a los abuelos la moneda para el templo
gastar el dinero en libros sucios
y mentir desde entonces al vecino devoto
avergonzado yo de ser un incrédulo
que fingía rezar en las santas cenas de sus padres.

2.      Y aún después robé cuanto podía
y a otros conmigo incité a ello.
Y aún más a los abuelos mientras conservaron vida
para beber y comer con los amigos.
A la luz del vino y de pálidos sexos
amanecí cantando dulces blasfemias.

3.      Me volví al oriente ,dejé el estudio
no por primera ni por última vez.
Azotado de noche por la sombra de la muerte,
en múltiples brazos de mujeres y deidades
creí entender el bien y el mal
por incienso y amor trasfigurados.

4.      De enfermedades y accidente murieron los amigos,
me traicionaron los amores con los puercos del establo,
y más que la tristeza de la pérdida
amé la tristeza por sí misma.
El llanto, la furia, odiosas eran de pronto
las cosas que anteriormente eran amables.

5.      Pero la verdad no es elocuente,
en las formas más sencillas forma adopta.
Sin centro y sin mesura,
a través de la derrota abre un camino.
No en Damasco, no la luz radiante del Divino Rostro
sino un murmullo que como a aquel otro incrédulo
le susurra: toma y lee.


6.       Los hombres sufren y se arrastran, cierto.
Vi la hambruna arrasar ciudades
y ejércitos de bárbaros que frente a iglesias y senados
por unas bolsas de monedas
–como aquellas que robaba a mis abuelos-
midieron con sangre su parcela en la historia.

7.      Entonces la verdad, ¿en dónde estaba?
No en el Libro, no en la idea, ni en la boca de los santos.
No en los niños y las flores, ni en los árboles y pájaros
que de alguna manera eran divinos y eran nada.
En todo aquello la noche y lo imposible habitan
como dentro de una semilla funesta.

8.      Y tras tomar y leer y agotar los textos
y escuchar sin fin de historias de exitosos hombres
cuya verdad manaba de sus gestos como ríos,
yo sólo pude encontrar estas palabras:
ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre
y tanto morirá el sabio como el necio.

9.      Dejé pues la retórica, me bauticé en un sucio río,
busqué verdad y vida como un perro hambriento,
ensalcé implacable en sínodos y concilios
las rebuscadas teorías de mis padrinos;
crucificado en discursos y agudezas, en ciega obediencia,
en desesperada humildad, mitad sabio y mitad necio.

10.  Olí y enaltecí la mirra más barata buscando vida eterna,
toqué llagas de leprosos y vestidos de enfermas señoritas.
Lo que vi ya no es noticia,
ni el gusto metálico del ayuno prolongado,
ni el silencio de los eremitas y el cántico en la misa de adiestrados niños.
Sólo aquí está la memoria antes de perderse

11.  ¿Y cómo no habrá de perderse?
Si el mundo es o no creado
lo dejo de nuevo quienes saben.
Pero el tiempo asesino es un caballo ardiente,
un carruaje dorado,
un arado de hierro.

12.  Ésta es la verdad que siempre supe,
éste el testamento que yo dejo.


jueves, noviembre 19, 2015

Un video muestra a Abdelhamid Abaaoud arrastrando una pila de cadáveres mientras sonríe

La poesía muchas veces consiste en mirar con extrañeza lo cotidiano
En la pantalla diez cuerpos inertes son arrastrados en una camioneta
Como las latas y chatarra que en las viejas películas
Ponen tras los automóviles de los recién casados

Pero no hay nada extraño en ello
Ni en la sonrisa alegre y contagiosa de quien conduce el vehículo
Ni en los cantos religiosos que resuenan antiguos sobre los cuerpos humillados
De hombres probablemente adolescentes
Extraño es el azul azulísimo del cielo
Y que los cadáveres son arrastrados sobre los surcos de un campo recién labrado
“Ah”, me digo. “Mira, pero qué idiota: en ese lugar del mundo es primavera”

lunes, septiembre 28, 2015

LATITUDES. POESÍA MEXICANA ACTUAL: RAÚL ANÍBAL SÁNCHEZ (CHIHUAHUA, CHIHUAHUA, 1984)

Raúl Aníbal Sánchez



Raúl Aníbal Sánchez (Chihuahua, Chihuahua, 1984). Es autor de los libros de cuento  “Luna de día” (ICYT-GDF), “La comida está en el congelador” (CONAFE), “El genio de  la familia” (Tierra Adentro) y la novela “La muerte del pelícano”, junto con Daniel  Espartaco Sánchez (Ediciones B). Ha ganado varios premios y publicado en diferentes revistas. Su primer libro de poesía “Los dones subterráneos” se encuentra en proceso de publicación. Tiene cuatro gatos.

martes, septiembre 15, 2015

My head is filled with
Fallen statues
DEATH IN JUNE

Como cada primavera, regresaron las pesadillas. Habían pasado tres años desde que se lo llevaron y, puntualmente, como un reloj, Ulises regresaba en sueños a visitar a su madre acongojada:
Mamá, en el viento hace un calor de peces dorados.
Los mensajes nocturnos que recibía Rosa María de boca de su hijo desaparecido no tenían sentido:
Mamá, Dios es un juguete de la necesidad.
Eran apenas diálogos parecidos a esto, tenebrosos por poseer algún tipo de lógica torcida, pero lógica al fin. Inaprensibles, simbólicos, no tenían un significado exacto y eso la atormentaba.

(Seguir leyendo) 

lunes, septiembre 07, 2015

Cada edición de Tierra Adentro propone una discusión actual y pertinente para nuestro contexto, validada en el diálogo abierto y transversal con sus lectores. Nos interesa discutir el presente inmediato desde las artes en todas sus dimensiones, tanto éticas como estéticas. «Septiembre negro» es un dossier que contiene diferentes reflexiones sobre la violencia y la muerte en nuestro país. ¿Qué significa vivir en México hoy? ¿Qué significa morir aquí? Reflexionamos acerca del valor del metro cuadrado de tierra en los panteones de distintas zonas nacionales, gracias a Paul Medrano, quien nos cuenta la historia de dos familias mexicanas que padecieron los altos costos funerarios, la burocracia y la corrupción al intentar realizar las exequias de sus seres queridos. Para ahondar en esta cuestión, varios creadores nos dieron su punto de vista sobre algunos de los problemas más graves a los que los jóvenes mexicanos se enfrentan día con día: la muerte por migración, por feminicidio, por desaparición forzada, o del periodismo como oficio, entre otros.
En entrevista, y a raíz de la aparición de su  más reciente libro Campo de guerra, el ensayista Sergio González Rodríguez nos habla sobre el lúgubre panorama al que se asoma nuestro país en el contexto de violencia y corrupción en el cual está sumido. Esta edición especial de Tierra Adentrose suma al coro de voces que se multiplican para resistir ante una realidad apabullante que intenta silenciarnos.
207

SEPTIEMBRE NEGRO


DOSSIER
La muerte no es la nada
Por Paul Medrano
Una breve historia con olor a muerte
Por Carolina Alba
Maíz, sin título
Por Eduardo Abaroa
Quebrantahuesos
Por Edgardo Aragón
Rancho Ciencias Naturales
Por Paulina Lasa
Morir en línea
Por José Jiménez Ortiz
NARRATIVA
Dijeron después
Por Marina Porcelli
La Devoravidas
Por Óscar David López
Lobo
Por Orfa Alarcón
Semillas de granada
Por Raúl Aníbal Sánchez
El asesinato del periodismo
Por Juan Pablo Proal
ENSAYO
El futuro incierto de un país enfermo
Por Tania Ruvalcaba Valdés
EN PRIMERA PERSONA
Sergio González Rodríguez
Por Carlos Velázquez
CRÓNICA
Cadáveres en las calles
Por Daniel Herrera
CONVERSACIÓN ABIERTA
Al sur del cielo: arte y violencia en México
Por Israel Martínez y Gerardo Montes de Oca
CRÍTICA: LIBROS
Sobre el Anti-Humboldt (o de las palabras)
Por Javier Taboada
La modernidad errada
Por Francisco Serratos
CRÍTICA: MEDIOS
Cuando el blanco y negro me salvó la vida
Por Ainamar Clariana Rodagut
FORMAS BREVES
Personajes precarios
Por Vanni Santoni

lunes, agosto 10, 2015

Nuestro Señor Jesucristo disfrazado - Revista Variopinto

Nuestro señor Jesucristo disfrazado

Raúl Aníbal Sánchez Edición No.31 Enero 2015
Preparo el desayuno, la casa está fría y por las ventanas comienza a atravesar la luz del sol: apenas una rayita en el horizonte, o lo que queda de horizonte por acá. Un aura dorada y tímida que surge sobre cientos de edificios comerciales que hace apenas dos años no estaban ahí. En el piso de arriba escucho la llave de la regadera y el rechinido de la puerta del baño. Estas son las únicas cosas que parecen romper el silencio. Aún no llega de verdad la mañana, con su cohorte de bocinazos, repartidores de gas y voceadores de periódicos amarillistas. Supe que apenas ayer, en pleno mediodía, habían asesinado al dueño de la panadería mientras intentaba resistirse a un asalto. Lo encontraron un par de clientes, tirado sobre los costales de harina y con dos tiros en la cara. (sigue): http://www.revistavariopinto.com/nota.php?id=625

Solsticio

En el nuevo número (64) de la revista Picnic aparece un pequeño cuento mio, el cual dejo a continuación ya que la versión en linea no es la misma que la impresa:






Solsticio



Y si le metes la lengua se siente más rico.
            Así dijo David cuando le conté que había besado a una muchacha por primera vez, en el callejón detrás de la casa, a donde me habían arrastrado la disposición de ella y la presión de mis amigos. ¿Lengua? La perspectiva me horrorizó, pero fingí entereza. Yo  respetaba a mi amigo, era mayor que yo y había abandonado la escuela para trabajar en la maquila; ganaba dinero, usaba pantalones Dickies y una red para el cabello: todo un modelo a seguir:
            Òrale. Voy a intentarlo en el cine.
            Estrenaban Gasper, con Cristina Ricci. La película infantil no parecía el lugar apto para esa clase de iniciaciones, pero no había muchas alternativas. Yo tenía doce, y apenas iba a comenzar la secundaría en cuanto terminaran las vacaciones.
            En una ciudad en medio del desierto es difícil sentir la voluptuosidad del verano. La noche de San Juan, en vez de brincar hogueras, nos atacamos con baldes y bombas de agua. Siguiendo milenarios designios que habitan en nuestra sangre, los adolescentes mendigamos amor durante la primera luna llena, ceremonia reflejo de dioses olvidados:
            A huevo, y ya que estés en lo oscurito, le coges una chichi.
            Claro…
            Aquella tarde, compartiendo palomitas de boca en boca, ella y yo nos besamos hasta que se nos partieron los labios. No pude tocarla como se me había prescrito, pero olía su cuello infantil en la oscuridad del cine. Casi podía ver su aroma luminoso elevarse de su piel camino a mis fosas nasales, ansiosas, buscando apropiarse de un cuerpo de la única manera que entonces imaginaba. Alguna especia de culpa secreta por el acto se anidó en mi vientre y no quise salir de casa en una semana. Cuando me di cuenta, Rocío (ese era su nombre) andaba ya con otro. Un primo de David, tres años mayor que yo.
            Es una puta.
            Dijo David, cuando me puso al tanto de los hechos. Habían logrado que Rocío se encerrara con el susodicho primo en una habitación de la casa de David, y él y los demás muchachos del barrio espiaron desde el closet. El primo se desabrochó el pantalón, ella jugueteó un rato con su pene, entre asqueada y maravillada, y escapó después como pájaro asustado cuando escuchó las incontenibles carcajadas de sus espías. Un lejano atisbo de la vergüenza que Roció debió pasar me hizo subir los colores a la cara.
            Lancé a David un puñetazo a la cara que lo golpeó de lleno y sacó sangre de su nariz. Las gotas cayeron y se hicieron perlas de lodo rápidamente, absorbidas por la tierra seca. Es bien sabido que el calor enloquece a las personas… por desgracia, las peleas no terminan con el primer golpe:
            Puta tu madre.
            David se incorporó muy injuriado y me puso la paliza de mi vida. Por fortuna mis costillas resistieron bien a sus patadas de botas de seguridad. La masacre terminó cuando los golpes se transformaron en lágrimas. Sentado en el suelo, con el rostro aún ensangrentado, me habló entre sollozos:
            Tú no sabes. Yo la quiero.
            Él estaba enamorado de una niña y la misma presión que me embargaba, que la embargaba a ella, hacía mella sobre mi amigo. Sin saberlo, esa tarde habíamos participado de otro rito antiguo, un juicio de ordalía que lo declaró vencedor en justo y sagrado combate. Pero sólo había ganado esa miseria de saberse pequeño.
El sol gigantesco y rojo comenzó a ocultarse, aliviando un poco la canícula.
¿No quieres una cerveza?
Dijo David, arrepentido. Esa noche, con una identificación de su hermano mayor y su sueldo de maquila, bebimos una docena de cervezas que bastaron para embriagarnos como pequeños cosacos, imitando así como creíamos que eran las reconciliaciones de los hombres adultos. Nos recuerdo corriendo, llenos de risas, aventando piedritas bajo la ventana de Rocío, quien nunca se dignó a abrirnos. Acabamos huyendo de una patrulla a la que habían reportado nuestro escándalo, agazapados tras un puesto callejero de comida, vomitando hasta las tripas. Pero todo aquello último se encuentra ya muy borroso en mi memoria, apenas como un sueño.

miércoles, agosto 05, 2015



Un joven poeta
Dice que los poemas que escribe Mariana son maniqueos
Maniqueos porque cuando ella los recita
Con la voz trémula y la mirada oscura
Provocan el llanto de las viejas
Comprendo que el joven poeta
Pronuncia ésta frase como un insulto
Desconociendo el contenido exacto de sus palabras
Un pecado menor actualmente
Sobre todo entre los que se dicen escribir “poemas”
Maniqueo era aquel que creía
En una absoluta y radical separación entre el cuerpo y el alma
Pero los poemas que escribe Mariana
Son una herida abierta en la carne por donde habla el espíritu
Maniqueo era aquel que creía
En la lucha irreconciliable entre la luz y las tinieblas
Pero los poemas que escribe Mariana
Tienen una palabra de consuelo para los asesinos y los comerciantes
Maniqueo era aquel que creía
Que era mejor extinguir la especie humana y toda forma sobre la tierra
Pero los poemas que escribe Mariana
Se duelen de los niños
De los pájaros
Del hambre de los ávidos perros
El maniqueo reencarna triunfante en un ser elegido
Y no es responsable por las cicatrices del mundo
Pero los poemas que escribe Mariana
Nos dicen que ésta es la vida del prójimo
Ésta es la indiferencia de la tierra
Y La sangre derramada de un hombre
Es la misma sangre de todos derramada
Entiendo que el joven poeta
No comprenda el peso de sus palabras
La aplastante historia de cada vocablo
Cada nombre que usamos en vano
Con la misma banalidad con la que los periódicos
Hablan y se regodean sobre su cadáver diario
Lo que no comprendo es cómo en un país ensangrentado
-Donde los muchachos no vuelven del trabajo
Y sobre las niñas sólo por ser niñas
Sobrevuela siempre un ave roja-
Puede alguien burlarse
O creer que es un insulto
El llanto de las viejas

jueves, abril 16, 2015

¿Qué hacer con un blog?

¿Qué hacer con un blog?
¿Qué hacer con tanto recuerdo y muerte entre las manos?
¿Qué hacer con tantas mentiras deliberadamente transcritas?
¿Cómo mirarse a la cara, la incongruencia, el deseo, la manipulación
a la que sometiste a hombres y mujeres?
¿Por qué tener afecto a ese ser horrible que eras tú mismo de joven?
Nadie sabrá,
no, ni tu mismo,
si aquel dolor que sentías era verdadero.
Queda el asco y la ternura, en una amalgama indiscernible.
Tanta muerte entre las manos, tanto deseo, tanto amor.

miércoles, noviembre 05, 2014

Prólogo a la leyenda dorada

El compilador ha muerto, una flor roja crece entre sus costillas. Los días de los hombres son todos iguales. Por ejemplo: en la guerra los primeros en morir son los viejos, los niños y los inocentes. Por ejemplo: el amor es todo el mismo, como que mana de una sola fuente, y los griegos nuestros padres sufrían como ahora sufrimos nosotros. Por ejemplo: el odio, la calumnia y la venganza, en todos los pueblos conocen formas similares. La acedia carcome al de oriente y de occidente, y el futuro y el pasado están atados al mismo dolor y contento. El sol es el mismo sobre las cabezas de los hombres, dice la Palabra.





El compilador ha muerto, deja este libro aun a sabiendas de la futilidad de todas las cosas. Aquí transcurren ejemplos, espejos, dechados, pero también lo injusto y la ofensa. Los hombrecillos se afanan  y se elevan para volver a caer.  El compilador sonríe: gracias a esta insignificancia es que somos hermanos del mundo.






El compilador busca la luz, se revuelca en su lecho, da bocanadas señalando la ventana. Quiere decir unas palabras: que entre el sol, que la claridad inunde los rincones de la historia, tiene el secreto de las cosas eternas, ha visto la cara oculta de todos los objetos. Dinos qué hay más allá del umbral negro: sus labios se mueven pero ningún sonido sale de su boca. El compilador ha muerto.

domingo, febrero 09, 2014

Anotación a las memorias de Marco Aurelio I

Dice el liberto Epicteto:
“eres una pequeña alma
que sustenta un cadáver”
A la muerte sobrevive el nombre
y esa fama y laurel sólo en boca de hombrecillos
que pronto  morirán también.

¿No apenas hace unos días
Alejandro declamaba en la plaza sus versos
y para el aniversario de tu nacimiento
te hizo de regalo un costoso libro?
Muerto de una enfermedad absurda
a la edad de treinta y un años
no creía en nada ni en nadie
mas le quemaron inciensos
hasta muy entrada la mañana
y ante la pira de sus restos
se le despidió como a un ciudadano
que marchaba hacía el exilio

Menudo consuelo el del estoico
que venera y bendice a los dioses del estado
hace bien a los hombres
y se hunde sonriendo en las tinieblas

sábado, febrero 08, 2014

Me mandan decir que Sergio el poeta
ha muerto esta madrugada
en medio de terribles dolores
de un cáncer en la pierna que le fue comiendo vivo
durante más de un año

Era buen poeta    mas no excelso
y de él decíamos que brillaría con la luz de Aurora
apenas lograse el apogeo de sus años
Vanas son las esperanzas de los hombres
por la gloria que no llega

Sergio   amigo: aunque tus versos figurasen
en el florilegio de Gadara
el polvo de la eternidad      las cenizas de ciudades
y de imperios

se posaría sobre ellos

jueves, enero 16, 2014

Hígado encebollado

Preparo hígado encebollado y siempre me acuerdo de mi abuelo Daniel, quien hacía un chiste sobre un vagabundo que ganaba la lotería y lo primero que hacía era irse a un restaurante a pedir el inalcanzable manjar. Curiosamente algo muy similar pasa en los Simpsons, y siempre algo de ternura explota en mi cuando veo ese capitulo:




jueves, diciembre 05, 2013

¡Esos malditos escuincles! 25 Mexican poets 30 and under

¡Esos malditos escuincles!

25 Mexican poets 30 and under


     

Raúl Aníbal Sánchez

     
        

On silence


Silence is the unbearable repartee
                        G.K. Chesterton

El silencio y sus juegos de palabras
sesesos   susurros   apenas útiles para este idioma
ésta lengua barbada
con el ropón lleno de parches

Tesis doctorales sobre el silencio
ensayos de revista semanal
reflexiones larguísimas   atribuladas
calcos de viejas pinturas
con ermitaños sin lámpara en un bosque

El silencio y sus cuatrocientas voces
sus cuatrocientos mandarines alemanes
con palabras intraducibles explicadas al pie de página

Qué saben del silencio   ni siquiera es el canto del grillo
la sirena en la noche   el zumbido agudo en el tímpano
que los adolescentes sufren al volver de la alberca
la soledad en la que piensan sobre esa muchacha 
a quien nunca pueden dirigir la palabra

Y luego el mar con su roca   espuma y niebla
el color amarillo   el azul del cielo surcado por gaviotas
Discuten en las salas de conferencias
en los congresos de hombres de letras
el humo de cigarros busca la perfecta sinestesia

Mientras   allá afuera  se van la vida   los hijos
Los claros de pasto y ceniza   parques y estatuas
son apenas artilugios borrosos que nos pasan de largo

Ante el milagro de la lluvia buscamos el charco   la onda 
la parte que del todo nos brinde respuesta



On Silence

Silence is the unbearable repartee
                        G.K. Chesterton


Silence and its play on words
sibilants   whispers  barely useful in this language
this bearded tongue
with his overcoat full of patches

Doctoral theses written on silence
weekly magazine essays
long troubled  reflections 
copies of old paintings
hermits with no lamp in the forest

Silence and his four hundred voices
his four hundred german mandarins
with untranslatable words explained in footnotes

What do they know about silence   not even the chirp of the cricket
the siren in the night    the high-pitched buzzing in the eardrum
that teenagers feel after swimming 
the solitude where they think about that girl
who they can never ever talk to

Then the sea with his rock   foam and mist
the yellow color   the blue sky furrowed by seagulls
They argue in conference rooms
at the conferences of men of letters
cigarette smoke looking for perfect synesthesia

Meanwhile   outside       they leave life   the children
The clearings of ashes and grass   parks and statues
mere blurry devices that leave us behind

before the miracle of rain we seek the puddle   the wave
the part that from everything may offer us the answer

English version by the author,
revised by Pilar Rodríguez Aranda



Revillagigedo y Pugibet


El hombre de la basura
arrastra unas botas
que eran cafés
hace tiempo

De pronto
brinca sobre sus compañeros
hacia un costal
desparramado

Entre cáscaras de naranja
ha encontrado una corbata
y un broche dorado



Revillagigedo & Pugibet



The garbage man
drags some boots
that used to be brown
time ago

Suddenly
he jumps over his mates
towards a scattered
sack

Between orange peels 
he has found a tie
and a golden brooch

English version by the author,
revised by Pilar Rodríguez Aranda



Ya se sabe



1
Estamos solos
eso ya se sabe
cada hombre en la tierra
es la pieza extraviada de un ajedrez diferente

2
Estamos solos
los perros convocados a jauría
los adolescentes extáticos como derviches
las viejas en domingo camino de la iglesia
en los cráneos donde se guardan indistintamente
napoleones y mendigos

En el vientre de la madre
en los brazos de la madre
en el sepulcro de la madre

3
Solos en la ruina
llamará a la puerta una muchedumbre innecesaria
la culpa como una sonrisa sin rostro
el miedo y su sombrero verde
la nada vestida con traje de fiesta

Solo mientras escribo
mientras mi mujer duerme en otro cuarto
también sola



Already Known



1
We're alone
that's already known
every man on earth
is the missing piece of a different chess

2
We're alone
The dogs called to the pack
The ecstatic teenagers like dervishes
the old women every Sunday on the way to church
in the skulls where   indistinctly   are kept
napoleons and beggars

in the mother's womb
in the mother's arms
in the mother's tomb

3
Alone in the ruin
will knock at the door an unnecessary crowd
guilt as a faceless smile
fear and his green hat
nothingness wearing a party dress

Alone while I write
while my wife sleeps in the other room
also alone

English version by the author,
revised by Pilar Rodríguez Aranda

jueves, mayo 16, 2013


Cafetería San José


1

Retratos de artistas
junto al antiguo dueño del lugar

El fastidio del instante
y un platillo que seguro
se enfría en la mesa  
allá lejana en el tiempo
mesa que no aparece retratada
y que yo adivino en algún lado

En cada cuadro una ligera firma
una promesa de volver
extensión de esa  incómoda sonrisa
testimonio de fotógrafos nocturnos
que corren hacia el laboratorio
y regresan en menos de una hora


También
un amigo de mi padre fue fotógrafo
alguna vez conoció artistas
pero más que nada
jóvenes esposas   niños recién bautizados
con el vestidito almidonado y blanco
y la algarabía exigida que acompaña
a todos los juiciosos rituales

Corría de un lado a otro
fumando sin parar
y nunca se sentaba a comer
en aquellas mesas festivas
donde hasta los más extraños tienen lugar

Recuerdo que era un hombre triste

2

Los viejos mastican bizcochos 
beben café con leche
imitados por el reflejo
del ventanal que muestra la avenida

El tiempo del mundo se detiene adentro
su comida es más sabrosa
que la del resto de los hombres
el amargo es más amargo
el dulce es aun más dulce

Los pocos dientes arraigados
dejan escapar migajas
sobre camisas pasadas de moda

Son como un mismo rostro que se repite
mesa tras mesa
Crueldad   miseria   actos generosos
para quien no les conoce
como yo
todo parece igualado por los años

De pronto  en este día 
mayo del 2012
la mesera pide nuestra orden

jueves, mayo 02, 2013


Pero emperador, estoy cansado
De que la muerte se inmiscuya en mis poemas.
Puedo enseñarte páginas, libros enteros
Dónde la negrura y la soledad han puesto su marca.
Quisiera hablarte de lo sencillo, de lo claro,
Lo bien conocido.
Que hombres y mujeres desfilaran estos versos
Como dentro de un bosque muy bello 

domingo, marzo 24, 2013


Epistemología 101

1
La conciencia es algo en movimiento
una capacidad
un receptáculo
donde la evolución
hace miles de años
arrojó unas piedrecillas
que llamaremos lenguaje

2
La conciencia está sola en su cuerpo
frente a otras conciencias
también solas
en su cuerpo

En el amor y la muerte
pueden tocarse estas conciencias
durante un instante
incompleto y
breve

3
Esta conciencia es completamente libre
libre de matar y darse muerte
acto supremo
a fin de cuentas

En la absoluta desolación de sus juicios
radica su libertad absoluta

4
Yo les conmino a practicar
un solipsismo responsable
(risas grabadas)

domingo, diciembre 23, 2012


Ruido blanco


Tal vez nos olvide la historia
olvide tanto amor   las tardes calurosas
abrazados en el cuarto
despertar juntos
tener sueños y ambiciones

Los libros que leímos
¿morirán dentro de nosotros?
¿Crecerán en nuestro pecho
una vez muertos
árboles de viejos libros  de canciones tristes?
Morirán las lluvias de la Ciudad de México,
las interminables borracheras
con amigos
o solos
mientras mirábamos capítulos
de seriales antiguos
y en la madrugada
leíamos poetas polacos en voz alta

Tal vez no quede de nosotros
sino una resonancia en el espacio
un ruido blanco que atraviesa el universo
el eco de los besos   las palabras
todo aquello que durante años
nos prodigamos como inmortales
lo que no atesoramos en el pecho
y ofrecimos el uno al otro
y a la vida

Hasta desaparecer vale la pena
cuando alzas tu mano
una vez más para tocarme
una vez más y para siempre