martes, enero 16, 2007

16 de enero

Una Columna:

El gobierno de Felipe Calderón inicia con magníficos auspicios para los cultivadores del prejuicio. Hasta el momento, y no obstante otros enérgicos esfuerzos, el gran ejemplo de conversión del cargo en nicho del prejuicio lo da el doctor José Córdova Villalobos, secretario de Salud, ya notorio como presidente de la Comisión de Salud de la LIX Legislatura de la Cámara de Diputados, al oponerse a las reformas a la Ley General de Salud para ampliar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y al rechazar la inclusión de la píldora del día siguiente en el cuadro básico de medicamentos.
Ya secretario de Salud, el doctor Córdova afirmó su derecho (irrenunciable) al do de pecho, al insistir en lo único válido, el derecho a la salud, por sobre los derechos reproductivos: “porque si le llamamos derecho a cada cosa, habría derechos digestivos o respiratorios”, expresión feliz en la medida en que el aparato digestivo y el respiratorio tienen o no tienen hijos...
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-Osea, putamadre, me voy y neva. Dos putos meses esperando y cuando me largo... ash.

-Me siento confundido, sumergido en una especie de abulia emocional. Ya quiero entrar a la escuela para despejarme un poco. He perdido todo interés político y exaltación, y sólo me queda la indignación de todo lo que veo en los periódicos y en la calle, pero me es imposible darle seguimiento a todas las cosas que llego a pensar. Me entristece la reacción, la falta de comprensión de las personas para que las personas mismas tengan los más básicos derechos sociales. En Chihuahua hay un periódico que dedicó una plana completa la semana pasada a decir por que el matrimonio homosexual era la más abominable de las cosas creadas por nuestra civilización decadente y falta de valores. Hoy por la mañana veo los encabezados de Cronica y me encabrono. Nadie que se apellide Kahwagi deberia andar suelto por las calles. Y tengo de pronto esta sensación de que este país se va a ir al carájo porque se lo merece y me entristece profundamente.

-Ayer realizamos el practico-simbólico gesto de sacar copia de las llaves del departamento. Esas pinches llaves llevaban sin copia más de tres siglos. Me sentía de buen humor y por alguna razón compré uno de esos libritos de Lovecraft que venden en el metro. Hace mucho tiempo que no leia nada de él. Lo terminé hoy por la mañana, supongamos que cumplen su función. Si lo que Lovecraft intentaba era que al terminar su lectura te sintieras vacío, confuso, y sumergido en un planeta miserable, lo logra con creces. Realmente apestaba el tipo.

-Dejé mis zapatos olvidados en Chihuahua. Algo se me tenía que olvidar, con una mierda. Hoy caminé mucho y sólo traigo los converse, que son una porquería. Me duelen los pies y por alguna razón las rodillas. Temo estarme descalcificando, aunque eso sea aparte. Eso me lo mostró mi padre el otro día: las uñas se acanalan de un modo curioso y se vuelven quebradizas. Para evitarlo tengo que reducir mi consumo de cafeína (té, café) y de refresco, por el acido no se qué chingados que trae. También debería dejar de fumar, pero eso no entra en mis planes por el momento. Por lo pronto iré a comprar zapatos con suelas de verdad que no te obliguen a adivinar el sabor del chicle que pisas

4 comentarios:

Ernesto dijo...

¿No hay una Danza de la Nieve o algo así?

la sopa dijo...

ves? TE DIJE QUE NO TE FUERAS!!!
(k)

loco_suicida_demente dijo...

puta madre.............
sube la tortilla
sube la gasolina
y baja la tolerancia
puras mamadas



......neto q los converse antes estaban mejor hechos

Nerdy Fucking South dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA DANZA DE LA NIEVE, NO MAMES

jajajajajajaa. yeah.