sábado, marzo 10, 2007

11 de marzo

No, esto no es un diario, no se que sea pero no lo es. El experimento está fallido, roto. No me puedo acusar de insinceridad pero si de falta de alcances.

La arena de la gata huele mal y me apesadumbra no poder comprar más. No se que me voy a poner para ir a la opera. No se que voy a hacer de mi vida. Tengo tanto miedo de fracasar que me dirijo inevitablemente a algo parecido. A veces duro días jugando videojuegos, aplanándome el trasero contra el piso, con la mente en blanco. A veces la conciencia de muerte me paraliza, la falta de sentido y todas esas cosas. No creer me lleva a no vivir, y eso es un problema. Mi ignorancia me abruma todo el tiempo, la idea de lo que la gente piensa de mi también me abruma y no logro separar ambas cosas. Quisiera ser mejor, simplemente mejor y llevar una mejor vida que esta. Aun quiero una casita pequeña y un librero grande y todas estas cosas por las que no lucho y las cuales no voy a buscar. Quisiera perdonar a las personas que me han lastimado, pero también deseo que sufran. Detesto ser ignorado, detesto saber que me engañaron y que todo sigue igual. No, no soy una buena persona, y no estoy ya seguro de desear serlo. No deseo escribir estas cosas para oír “si, si eres una buena persona” porque eso convierte un acto mínimo de sinceridad en una búsqueda de afecto complaciente y sonaría entonces a autocompasión insana y dependiente.

Sólo quiero hacer algo grande, ser una persona medianamente inteligente y culta, escribir bien, ser amado. Pero en todo esto último no se si me miento a mi mismo de algún modo. Desconozco mis deseos y mis virtudes: sólo se de mis males. No se si lo que puedo llegar a ser es precisamente lo que quiero ser.