jueves, agosto 12, 2010

Adrián emitió otro ronquido falso y comenzó a dormirse poco a poco. Sentía que caía suave y despacio en mullidos almohadones de plumas, en una habitación cálida y reconfortante donde ningún mal podía alcanzarlo y el mundo y su ritmo eran uno y constante. Y siguió así hasta que se durmió completamente, arrullado por certezas.

3 comentarios:

Marian Miau dijo...

hola amor!

Quería decirte que me siento muy orgullosa de ti. En todos aspectos has demostrado ser una persona valiosa y me has demostrado sobretodo que puedo poner mis esperanzas en ti, porque cada vez tu y yo somos mejores personas. Te amo como a nadie en este mundo y debes creer cuando te digo que nadie te amará tanto como yo, pues compartimos las cosas más importantes que tenemos.

"Ninguna cosa es más propia a Dios que el amor, ni al amor hay cosa más natural que volver al que ama en las condiciones e ingenio del que es amado. (...)Pues entre las demás Escrituras divinas una es la canción suavísima que Salomón, Rey y Profeta, compuso, en la cual debajo de un enamorado razonamiento entre dos, Pastor y Pastora, más que en alguna otra escritura se muestra Dios herido de nuestros amores con todas aquellas pasiones y sentimientos que este afecto puede hacer en los corazones más tiernos; ruega y arde, y pide celos, y vase como desesperado, y vuelve luego, y variando entre esperanza y temor, alegría y tristeza, ya canta de contento, ya publica sus quejas, haciendo testigos a los montes y árboles de ellos, y a los animales, y a las fuentes, de la pena grande que padece. Aquí se ven pintados al vivo los amorosos fuegos de los divinos amantes, los encendidos deseos, los perpetuos cuidados, las recias congojas que la ausencia y el temor en ellos causan, juntamente con los celos y sospechas que entre ellos se mueven. Aqui se oye el sonido de los ardientes suspiros, mensajeros del corazón, y de las amorosas quejas, y dulces razonamientos, que van unas veces vestidos de esperanza y otras de temor. Y en breve, todos aquellos sentimientos que los apasionados amantes probar suelen, aqui se ven tanto más agudos y delicados cuanto más vivo y acendrado es el divino amor que el mundano"

Nuestro amor es divino, pues divinas cosas nos unen. Y así como cuando me besaste mientras sonaba el cantar de los cantares, yo te recuerdo y trato de guiar nuestros pasos por este insano y triste mundo lleno de mounstros que piden sangre a los niños. Quédate siempre conmigo, y besame con los besos de tu boca, porque son tus amores mejor que el vino.

Raúl, que no te desespere la tristeza, que no te coma el peso de la noche ciega... yo te cuido y te procuro más que a mi propia vida. Te amo. Gracias por estar conmigo, gracias por ser un buen hombre.

Atte

Tu Marianita

Ernesto dijo...

Descansa Adrián

Anónimo dijo...

Y luego entra el diablo y se come tu alma...