Triste lujuria de los casados infieles,
de ancianos hidrópicos,
de adolescentes sin gracia.
Calles oscuras, luz mercurial, ruido
de borrachos y perros.
Cuartos húmedos y ceniceros de estaño,
gasas de humo que sobre camas gravitan.
Buscar sentido, enamorarse un segundo,
un destello a medianoche
como la luz de un monitor o de un cigarro,
palabras arrancadas de canciones añejas.
La banca de una plaza pública
y la piedra que se arroja al río.
Lo exquisito irreparable y fijo,
la mano, el labio, el sexo que se ansía
llevar a la boca.
Pero todos leímos el mismo libro
y conocemos el final del cuento.
4 comentarios:
la férrea tiranía del sexo...
A que no me dejas contarte un final alternativo para tu cuento de horror?
"Anónima": A que a nadie le interesa tu "final alternativo" :D
P.S: sería bueno que dejaras de hacer estas cosas.
Sí, basta, por favor.
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