martes, abril 24, 2007

24 de abril

Me levanto un poco fumigado. El día es gris, inconmensurablemente gris. Siempre hablo sobre días grises en el Distrito Federal. Os amo, días grises, tanto que su madre pensaría que temo hacerles daño. Todo lo bello me hace entristecer. Escojo un libro del montón para leer. “Caballería Roja” de Isaac Babel. Con esta sería la tercera vez que intento leerlo. Siempre que intento leerlo es un día gris y siempre lloro al tercer cuento: la carta. Me pregunto si seré en el fondo más sentimental que Luis Ignacio Lula da Silva. El otro día vi un documental de propaganda. Hay por lo menos tres escenas donde el presidente de Brasil no puede contener las lagrimas. Da Silva, nos dicen, era empleado de un taller mecánico, un hombre sin educación superior. Le extienden un diploma donde constata que es presidente de la republica. El llora. “El primer diploma que recibo en mi vida, es el de presidente”. Después llora cuando habla de su madre y como gracias a ella salió adelante, triunfando sobre la miseria y el analfabetismo para convertirse en un líder popular, izquierdista que paga las deudas al FMI y apoya a la inversión privada. Yo pienso en Gwyneth Paltrow recibiendo el oscar.


* * *

Benedicto XVI es un teólogo de mayor envergadura que Juan Pablo II. Fue compañero de escuela de Hans Küng. Una de las principales disputas entre ellos dos residía en el dogma de la infalibilidad del Papa. Hans Küng es demasiado radical, no comprende la necesidad absoluta de ese dogma. Todo Papa sabe de la infalibilidad del Papa, de otro modo la iglesia se viene abajo. Es el pilar de todo, es lo que mantiene las cosas. Hans Küng ahora es figura internacional, pero le fue prohibido el sacerdocio. La infalibilidad se defendió a si misma.

Pero Benedicto es un gran teólogo. Ahora es Papa. ¿Cómo despertará todas las mañanas? ¿Cómo conlleva esa horrible carga? Ser infalible, tener siempre la razón. De él puedo asegurar que está consciente todo el tiempo de su propia infalibilidad. ¡Él lo sabe! ¿Cómo no entristece hasta marchitarse y romperse en dos? El horror no es tener la razón, es ser infalible, es estar tan cerca de Dios. Su palabra es ley.

* * *


Hoy en el Distrito Federal se aprobó por fin en lo general la despenalización del aborto.
Muy pronto ninguna mujer que tome esta terrible decisión tendrá que hacerlo sola, enfrentándose no sólo a sus demonios y a la culpa que vienen incluidos, si no también al rechazo institucional, a la clandestinidad, a la muerte y a la cárcel. Ya no lo hará sin la ayuda del estado, sin la atención psicológica adecuada, sin el seguimiento medico necesario. Otro mundo es posible.

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No creo en nada. Debe estar mal. Afuera ha parado de llover.

6 comentarios:

Beu Ribe dijo...

El apoyo psicológico, eso es taan, pero taaan importante.

Dios, acá comienza a llover, es también un día gris y yo necesito urgentemente un café.

¿listo ya para la visita guiada?
=)

Carlos dijo...

jajajajaja, un poco fumigado. UN POCO FUMIGADO. jajajajaja.

La neta no he leído ni un libro completo, pero Küng no me caga. Tiendo a sentir simpatía por los anti-vaticanos, eso sí, pero un proyecto ético serio y tolerante son otros mil puntos a favor. (Lo de la anti-infalibilidad son veinte, porque está jodido que se tenga que argumentar). Además de que intentar probar, por lo menos, que la fe está racionalmente justificada, con argumentos pasables y no meras pendejadas, le da otros cuantos puntos. En realidad, me caen bien los apologetas racionales (p. ej. quizá algo de Alvin Plantinga --que, fuera de la teología, también es un cabrón en metafísica y epistemología), aunque a veces sienta que están destinados al fracaso. De cualquier forma, los sigo prefiriendo al ateísmo dogmático (sólo al dogmático), de muy mala leche, tipo los peores momentos de Dawkins, o Dennett, o McGinn, o Sagan. Y eso que ellos son unos pinches genios. Pero en fin. Personalmente, creo que la discusión sobre la existencia o inexistencia de Dios todavía tiene sentido y posibilidades, aunque el terreno se vaya acotando cada vez más. Pero eeeeen fin. Todo ésto por lo de Küng.

Está bien la legalización, ahora falta la responsabilidad de la comunidad para complementar seriamente el proyecto, ya casi actualizado.

Amilcar dijo...

A mi tambien me cae re bien el Kûng, incluso el asunto de batalla perdida hace que me caiga mejor. Sobre la infalibilidad del papa, es curioso que, de hecho, el papa no tiene ni 150 años que es infalible. Esa se decretò durante el primer concilio vaticano. la opocisiòn no dejà de ser fuerte, sobre todo dentro del jesuitismo, ya que la decretada deja muchas cosas abiertas. Por ejemplo, segun esto, el papà si se equivoca y la caga, pero al mismo tiempo no. ¿Me entiendes? No tiene pies ni cabeza.

Amilcar dijo...

Para ser simplista, claro

Royal Majesty Queque dijo...

Esto es libertinaje, joven

Vela perpetua

-lol

***

La hora de tu post: 8:04 pm

8 * 4 =32

32, 23 inverso.

Numbers

32:23. But if you do not what you say, no man can doubt but you sin against God: and know ye, that your sin shall overtake you.

32:23
Sin autem quod dicitis non feceritis nulli dubium quin peccetis in Dominum et scitote quoniam peccatum vestrum adprehendet vos

(jajaja, ok, ya)

Amilcar dijo...

Mas si así no lo hiciereis, he aquí habréis pecado á Jehová (¿o Dios?); y sabed que os alcanzará vuestro pecado.